La báscula es muy tentadora, mucho, mucho... Y hoy me he tenido que pesar otra vez jajaja. Es un acto reflejo: cuando lo hago bien un día, al día siguiente miro si
sirvió de algo. Sí, es cierto que la báscula no es objetiva, que un día
has retenido más líquidos y toma, un kilo de más, por mucha lechuga que
hayas comido el día anterior. Y claro, cuando el numerito sube, más que
animarte, te fastidia. Tengo que controlar esa obsesión de pesarme -otra en mi lista de obsesiones-, que me recuerda a tiempos negros. Voy a guardar la báscula en el armario hasta el jueves de peso: out of sight, out of mind. Bueno, corazón que no ve, corazón que no siente, que se ha dicho toda la vida; en inglés quedaba más cool jajaja.
En fin, ahora llega el finde: ¡la báscula ni mirarla de lejos! Igualmente intentaré controlarme. Ya he hablado con mi gordi, me ha dicho que sí, que él también piensa que muchas veces, por ser finde, nos ponemos hasta arriba de todo, y no puede ser. Que somos muy bastos para comer, parecemos de Bilbao jajaja -sin ofensa a los vascos, que me encantan, en el norte sí que saben comer...-. Así que bueno, él me ha dicho que quiere controlarse también, pero lo que él llama control, yo lo llamo día de fiesta. Al menos no comprará dulces, que es lo que yo creo a lo que se refiere cuando dice de controlarse -si algún día le sale diabetes, no creo que sea capaz de soportarlo, el yonki de la glucosa-. Ya hoy, por ejemplo, tenemos concierto por la noche: iremos de tapas primero, claro. Mañana él tiene muchas ganas de ir a comer a un sitio que le encanta, donde sólo ponen pescaíto frito. ¡Lleva semanas diciendo que le apetece! Y obviamente, no le voy a decir que no porque estoy a dieta.

- Hoy en las tapas: quiero no tomar cerveza, elegir las tapas más light que pueda, que por suerte en el sitio que vamos hoy sí que hay más opciones.
- Hoy en el concierto: me tomaré una cerveza máximo, que además son muy caras. Aunque se me caliente y se me haga caldo, esa cerveza me tiene que aguantar hasta el final.
- Mañana en la calle: puf, es difícil. Una vez más evitaré la cerveza y comeré lo justo de lo que haya. ¡Qué remedio!
El resto de días (sábado por la noche y domingo) no tenemos plan de nada. Las cenas intentaré hacerlas lo más light posible: mañana crema de brócoli y el domingo ensalada. Para almorzar el domingo tengo en mente unas anguriñas -me encantan, ya se me está cayendo la baba-, que si bien es cierto que no es muy light, yo me las haré salteaditas con un ajito y un huevo para mí, y con papas fritas para mi gordo rechoncho jajaja.
Deporte: las sentadillas del miércoles me dejaron las piernas/culo en estado crítico, para entrar en la UCI, vamos. Así que para no lesionarme decidí ayer descansar un poco: paseé bastante, limpié la casa... Algo light. Hoy sí, haré ahora un poco de cardio, 45 minutos al menos, que el verano ya está aquí (?). Mañana si no llueve volveremos a salir con las bicis e iremos otra vez a Pinos -el pueblo del otro día-. A ver si puedo hacerlo sin echar el hígado por la boca jajaja. Si no podemos salir mañana por la inclemencia del tiempo, ambos días del finde procuraré igualmente hacer al menos media horita de bici. Ejercicios de musculación no haré hasta, por lo menos, el lunes, que no quiero precipitarme con esto, ya que con esto sí que hay más posibilidades de lesionarse.
Y allá vamos, comienza el bendito fin de semana. Qué miedito.
Besis.