
Sí, señoras, he sucumbido al encanto de Leti -entre otras-: quiero meter tijera y hacerme un bob de esos. No me lo haré tan corto como ella, sino que me gustaría dejármelo un pelín más largo que la chiquita esta tan mona de la foto.
Me da miedico, no os engañaré.
Hay que tener en cuenta que mi pelo es naturalmente rizado y se va a quedar con cierto volumen, puede que el resultado sea catastrófico y acabe recluyéndome en casa dos meses pero... ¡Estoy tan harta de mi pelo largo! Me llega ya casi a la cintura y sí, qué cuqui, qué guay, pero es que es un trabajazo y un dineral el que me gasto en productos para un pelo que está ya muy hecho polvo.
Hasta hace poco menos de un año estaba en modo negación con respecto a mis rizos. Vamos, que los odiaba a muerte, por lo que me hacía la plancha todos-los-días-del-señor. Durante cinco años. Por mucho protector de calor que le pusiera, os imaginaréis el estropicio. A pesar de que llevo casi un año sin plancharlo, sigue muy estropeado de medios para abajo, así que: ¿solución? Tijeretazo profundo.
Escribiendo todo esto pareciera que me estoy intentando convencer, sí, y es que en el fondo no sabéis el pánico que me da hacérmelo.
Primero, que llevo diez años sin cortarme el pelo de forma certera -más de dos o tres dedos-. ¿Y si acabo pareciendo Champi, el champiñón? ¡Se ha terminado la temporada de gorros! ¿Cómo voy a las bodas/comuniones? ¡¿Me compro una pamela?!
Segundo: tengo que elegir una peluquería al azar. El horror. Dejando ya aparte el asunto de que, en general, si yo les digo que me corten x, las peluqueras siempre entienden x2, ellas por norma me ofrecen alisármelo al terminar. Claro, esto puede quedar divino de la muerte en el momento, pero no se parece en nada a la realidad. Por otro lado, si les digo que me lo dejen rizado, me ponen un kilo de espuma, difusor y hala, despachada. No lo entiendo, con el cuidado que ponen cuando te lo alisan, ¿por qué no pueden arreglártelo un poquito para que quede natural, sin necesidad de parecer que has metido la cabeza en alquitrán? Muchas preguntas sin respuesta...
Pero ya basta. Miremos lo bueno -que si no acabaré rajándome-.
Tengo muchas ganas de ver un cambio, que ya me aburre el espejo. Y como carezco de presupuesto para renovar el armario -se aceptan donaciones-, ¡qué mejor que un pelo bonito para empezar! Una persona con un cabello bien cuidado, es una persona que llama la atención. En el buen sentido. ^^
Conclusión: Que tengo ganas de verme guapa, hombre ya.
Vaya rollazo capilar que os acabo de meter, jajaja.
¿Vosotras qué decís? ¿Os gusta el estilo Leti y demás?
Gracias por leer y comentar, sois todo amor.
Besos,
Noa.